Principales etapas de una adquisición empresarial

Sábado 28 de Abril de 2018 | 4:40

Fuente: Andina

El Perú mantiene una política económica de apertura del mercado, enfocado en fomentar la inversión, lo que se ha visto reflejado en los últimos años en la suscripción de diversos Tratados de Libre Comercio (TLC) y de Convenios para Evitar la Doble Imposición, normas arancelarias, modificaciones de normas laborales, entre otras muchas medidas. De esta manera, a pesar de la inestabilidad política que encaró nuestro país en el último semestre, en los primeros meses del 2018 el valor de las transacciones de Fusiones y Adquisiciones, más conocidas por su acrónimo en inglés como “M&A” (Mergers and Acquisitions) se ha incrementado considerablemente respecto del mismo periodo del 2017 en diferentes sectores como Hidrocarburos, Retail, Minería y Educación. Este escenario permite que nuevos actores orienten sus inversiones hacia nuestro país, incentivando la creación de empresas o adquiriendo empresas peruanas que se vienen desarrollando eficientemente en nuestro mercado.

En este escenario, el presente artículo tiene como objetivo desarrollar las principales etapas del proceso de adquisición empresarial desde la óptica del comprador

Los procesos de Adquisición Empresarial se producen por diversas razones, entre ellas podemos mencionar motivos económicos, estratégicos, reducción de costos, beneficios fiscales, entre otros, sin embargo, existe un factor común entre todos ellos; la creación de valor que se define como el proceso a través del cual los accionistas y administradores buscan incrementar el valor económico de la sociedad. Así, el proceso de creación de valor se verá reflejado en un proceso de adquisición cuando la integración de las sociedades participantes resulte superior a la sumatoria del valor de las sociedades independientes, ya que se está aprovechando y maximizando las cualidades de cada uno de los elementos de dichas sociedades, en estos casos se produce un efecto sinérgico[1].

Si bien encontraremos razones y características específicas en cada proceso de Adquisición Empresarial, principalmente, encontraremos las siguientes etapas:

1. Estrategia del negocio y búsqueda de oportunidades

Esta primera etapa involucra la razón misma de la adquisición, ya sea por una búsqueda de sinergias, expansión del negocio, ingreso a nuevos mercados, mayor posicionamiento, ventajas fiscales, entre otras razones. Una vez tomada la decisión se debe iniciar el proceso con la identificación de las primeras sociedades target, buscando el debido acercamiento de manera directa o a través de intermediarios.

Desde la perspectiva del comprador, en esta etapa resultará primordial la búsqueda de oportunidades o identificación de las sociedades target, donde el objetivo será identificar a las empresas que califiquen como candidatas a ser adquiridas o absorbidas mediante un proceso de fusión, para posteriormente dar paso a una evaluación y análisis exhaustivo que permita determinar cuál es la más conveniente para los propósitos de la adquirente. Debe tenerse en consideración que la búsqueda e identificación de las sociedades target puede coincidir a su vez con la búsqueda de otras empresas con objetivos similares, además, es posible que no estén a la venta o no admitan su disponibilidad y no contemplen dentro de sus perspectivas a corto plazo ser adquiridos por un tercero.

2. Primer Análisis y Valorización del Target

El primer análisis del target se realizará con información pública, y versará principalmente respecto a temas comerciales, financieros, plana gerencial y activos.

Ahora bien, antes de llevar a cabo la adquisición empresarial, resultará imprescindible conocer la valorización que tiene la sociedad target. Al respecto, la valorización de una sociedad es el proceso por el cual, a través de ciertas reglas y técnicas, se busca hacer estimaciones correctas a efectos de determinar su valor. En términos sencillos, podemos decir que es la cantidad de dinero líquido que una sociedad puede producir; en otras palabras, el valor de una sociedad dependerá de los flujos de liquidez que ésta pueda generar a futuro. Dicha valorización busca determinar el valor real, a fin que el mismo sirva de base para la negociación del precio.

Actualmente, la metodología más utilizada para la valorización de sociedades es la de Flujo de Caja Descontado (FCD) que podemos definirla como el flujo generado por una sociedad que se obtiene luego del pago de impuestos y que constituye el monto que se encuentra a disposición de los accionistas o acreedores para afrontar el pago de las acreencias generadas a su favor, entendiendo como tales, el pago de utilidades o acreencias diversas. El FCD responde al criterio de “negocio en marcha” y relaciona el valor de un activo, sociedad o proyecto, con el valor presente de los flujos de caja esperados del mismo. A través de este método, el comprador podrá conocer el valor futuro de la sociedad (por ejemplo, el valor que tendrá en 5 años) a valor presente, es decir, podrá conocer la cantidad de liquidez que dicho proyecto de inversión le generará a futuro, para el pago de las acreencias generadas, así como las posibles utilidades a distribuir. En la aplicación de este método podemos encontrar numerosas ventajas, tales como obtener muestras del período de recuperación de la inversión, obtener una muestra de las expectativas y estrategias futuras de la sociedad, no se necesitarán otras sociedades del mismo rubro para comparar, se utilizarán los Estados Financieros de la propia sociedad y tomará en consideración la inversión que se realizará a futuro.

3. Estructura del Deal

En esta etapa el comprador deberá determinar basado en sus objetivos, cuál será la forma de adquisición de la sociedad target. Actualmente, las estructuras de adquisición más utilizadas en el país, son las siguientes:

a)     Adquisición de Acciones

b)    Adquisición de Activos

c)     Reorganizaciones Societarias

Al respecto, es importante mencionar que el costo fiscal de la adquisición jugará un rol fundamental al momento de la determinación de la estructura de adquisición.

4. Negociación

La negociación es fundamental en el proceso de adquisición, por ello debe ser liderada por un equipo multidisciplinario, esto es, por profesionales con experiencia en diferentes áreas como contable – financiera, legal, fiscal, laboral, entre otras, dependiendo del negocio y del sector específico de la sociedad target.

Respecto a la negociación, la podemos dividir en dos (2) grandes etapas: la primera en la que se negociaran los aspectos más relevantes de la transacción como: (i) Precio, (ii) Porcentaje de adquisición, (iii) Estructura del Deal; y, (iv) Forma de pago.

Si existe consenso entre las partes en la primera etapa, se iniciará una segunda etapa de negociación donde se definirán aspectos relacionados a la continuidad y remuneración del management, posibilidad de salida posterior, distribución de utilidades, futuras inversiones, así como los ajustes del precio por el Due Diligence y acciones ante la existencia de Deal Breakers[2].

5. Instrumentación

Respecto a la instrumentación legal del proceso, resaltan dos documentos de mayor importancia: el Acuerdo de Entendimiento o Carta de Intención y el documento final de ejecución de la transacción dependiendo de la estructura propia del Deal, esto es; el Contrato de Compra Venta de Acciones[3], el Contrato de Compraventa de Activos o el Proyecto de Fusión y documentos relacionados.

El Acuerdo de Entendimiento es el paso previo al documento final de ejecución, y generalmente, contiene el precio base, la forma de pago, acuerdos de exclusividad y confidencialidad, así como las características del Due Diligence. Por otro lado, el documento final de ejecución deberá reflejar los puntos acordados en el Acuerdo de Entendimiento.

Cabe resaltar que en una adquisición parcial[4], el “Convenio de Accionistas” tendrá especial importancia, ya que será el acuerdo celebrado entre los socios con la finalidad de completar, modificar y regular las relaciones que éstos puedan mantener en la sociedad, incluyendo las decisiones que se tomarán en el futuro. Desde el punto de vista de los socios minoritarios, el convenio será suscrito con la finalidad de defender sus intereses frente a otros socios o grupos de socios predominantes: regulando el comportamiento social ante determinados hechos, estableciendo la obligación de distribuir dividendos, asegurando una participación relevante en el directorio y el acceso oportuno a información, restringiendo nuevos aportes para evitar diluir su participación en la sociedad, etc. Por otro lado, desde la perspectiva del grupo mayoritario, este convenio será suscrito con la finalidad de preservar el control y su participación social: predeterminando el ejercicio del derecho de voto, limitando la transferencia o gravámenes de las acciones de la sociedad o controlando el ingreso de terceros a la sociedad.

6. Due Diligence

El Due Diligence de adquisición jugará un rol crítico en la adquisición empresarial, ya que a través de él se obtendrá una “fotografía” de la empresa target que no sólo revelará posibles ajustes al precio base, sino que también determinará o cuantificará contingencias o situaciones que podrían frustrar la adquisición (“Deal Breakers”)[5]. En este sentido, podemos definir como principales objetivos del Due Diligence, la revisión integral de los principales aspectos de la sociedad target, determinar las posibles contingencias que puedan determinar o ajustar un precio previamente determinado, confirmar que no existen Deal Breakers que frustren la transacción y generar confianza entre las partes.

El Due Diligence no se inicia con la revisión de documentos, sino que existen labores preliminares que deben seguirse, tales como entender y familiarizarse con el negocio, analizar la respectiva industria y la actividad económica de la sociedad target. Asimismo, se deben identificar regulaciones específicas que se apliquen al negocio, y en base a ello, seleccionar y analizar factores críticos y fundamentales, identificando las principales áreas de revisión. Además de la revisión comercial del negocio, se deberán revisar, como mínimo, los aspectos legales, laborales, contable – financieros, tributarios, y aduaneros de la sociedad target. Cada uno de estos aspectos contiene temas relevantes que deben ser analizados antes de la transacción, como por ejemplo:

a)     Aspectos Legales: Conocer la estructura corporativa de la compañía y el marco legal del tipo de sociedad. Se debe revisar su constitución, objeto social, capital social, composición accionaria, gravámenes de acciones, acuerdos tomados por los órganos sociales, régimen de poderes vigente, propiedad de bienes muebles, inmuebles y propiedad intelectual, cumplimiento de normas ambientales, contratos, licencias, autorizaciones y permisos del sector correspondiente, así como los procesos judiciales, administrativos y arbitrales en que se encuentre o pudiera encontrarse en el futuro la compañía.

b)    Aspectos Laborales: Cumplimiento de las obligaciones formales (planilla y boletas de pago, horario y jornada de trabajo, seguridad y salud en el trabajo, reglamento interno), contratos de trabajo, convenios colectivos, convenios de modalidad formativa, contratos de intermediación laboral, outsourcing y contratos de locación de servicios. Adicionalmente, se deberá revisar el cumplimiento por parte de la compañía target de los beneficios laborales establecidos por la normatividad vigente como vacaciones, gratificaciones legales, ordinarias y extraordinarias, compensación por tiempo de servicios (CTS), horas extras, seguro de vida, asignación familiar, pago de participación en las utilidades, entre otros aspectos.

c)     Aspectos Contable-Financieros: Se realiza un análisis de las variaciones significativas de las principales cuentas del Estado de Situación Financiera y del Estado de Resultados de la sociedad target.

d)    Aspectos Tributarios y Aduaneros: Revisión de la determinación de los principales impuestos por los años abiertos a fiscalización (adiciones y deducciones tributarias), validación de los escudos fiscales determinados por la compañía, así como determinación de las contingencias involucradas, entre otros aspectos. Respecto de las importaciones se verifica la correcta determinación de la base imponible (Valor de Aduanas) para la liquidación de los Derechos Arancelarios y, en el caso de las exportaciones, la correcta aplicación del drawback, de ser el caso.

El Due Diligence no sólo deberá determinar ajustes aplicables al precio base y cuantificar las probables contingencias de la sociedad target, sino que debe brindar al comprador, una herramienta que le permita contar con una visión integral de la compañía, a efectos de planificar su inversión.

7. Cierre de la transacción y Takeover

Si las partes están de acuerdo con los ajustes del Due Diligence, en esta última etapa del proceso de adquisición, suscribirán todos los documentos necesarios para perfeccionar la transferencia de la sociedad target.

En esta etapa el comprador se hará dueño de la caja y realizará los cortes, arqueos e inventarios.

Conclusión

En línea con lo expuesto, un proceso de Adquisición Empresarial implicará un proceso multidisciplinario, en el cual no sólo se necesitará la participación de abogados para la elaboración de los instrumentos legales, sino de administradores y economistas que realicen la valorización de la sociedad que será adquirida o fusionada; contadores que se encarguen de elaborar los estados financieros de las sociedades participantes y elaborar los de la sociedad resultante de acuerdo a las normas de contabilidad vigentes; especialistas en tributación que establezcan una estructura de adquisición eficiente desde el punto de vista fiscal y especialistas en finanzas que determinen el retorno de la inversión y futuras utilidades para los inversionistas. La coyuntura actual es una oportunidad para inversionistas nacionales y extranjeros, y los procesos de Adquisición Empresarial son una herramienta de desarrollo de negocios de vital importancia, la cual, si es manejada desde una perspectiva multidisciplinaria, será exitosa.



[1]      Juan Mascareñas. Fusiones y Adquisiciones de Sociedades. Cuarta Edición, España, 2005, Página 4.

[2]      En Fusiones & Adquisiciones será la razón por la cual no se perfeccionará la transacción de adquisición empresarial.

[3]      Conocido también por su acrónimo en inglés “SPA” (Sale and Purchase Agreement).

[4]      Cuando no se adquiere el 100% del accionariado.

[5]      Aguirre Walter, Due Diligence de Adquisición: Herramienta de Inversionistas, Revista Jurídica del Perú Número 87, Mayo 2008, Página 397.

Walter Aguirre

Socio Principal de Aguirre Abogados & Asesores. Se desempeñó como Líder del Área Legal de PricewaterhouseCoopers (PwC) Perú y durante el 2011 fue destacado al Área Legal Corporativa de las oficinas de PwC en Londres y Madrid. Abogado por la Universidad de Lima. Master of Laws (LL.M.), The American University Washington College of Law AUWCL, Washington DC, Master of Business Administration (M.B.A.), University of Quebec at Montreal. Catedrático de Derecho Empresarial en la Universidad del Pacífico. Catedrático de Derecho Corporativo de Pacifico Business School. Catedrático de Postgrado en Derecho Corporativo, Fusiones & Adquisiciones de Empresas y Franquicias en ESAN Graduate School of Business