Sentencia Plenaria Casatoria 1-2017/CIJ-433: Alcances del delito de lavado de activos y estándar de prueba para su persecución y condena

26 de Octubre de 2017 | 8:05

Fuente: Andina

El día de hoy, 25 de octubre, se publicó el pronunciamiento del Primer Pleno Jurisdiccional Casatorio de las Salas Penales Permanente y Transitorias, la Sentencia Plenaria Casatoria 1-2017/CIJ-433. Dicho pronunciamiento deja sin efecto el carácter vinculante de la polémica Casación 92-2017, Arequipa.

En primer lugar, el artículo 10 del Decreto Legislativo 1106, reiterado por el Decreto Legislativo actualmente vigente, DL 1249, es una disposición meramente declarativa y de reconocimiento. En tal sentido, no es un tipo penal o un tipo complementario pues la fuente de estas disposiciones y la exposición de motivos de tales normas así lo estipulan.

Asimismo, cabe resaltar que el origen del activo (dinero, bienes, etc.) debe corresponder, necesariamente, porque así lo dice la ley, a actividades criminales que tengan capacidad de generar ganancias ilícitas y requerir el auxilio de operaciones de lavado de actividades. En este sentido, la ley no alude a un elemento de gravedad de la actividad criminal precedente. Nuestra ley vigente no optó por el enfoque del llamado umbral. Se dice umbral cuando se hace mención a expresiones de gravedad de una determinada conducta. El umbral no ha sido recepcionado por la legislación vigente.

Por otro lado, la noción “actividades criminales” no puede entenderse como la existencia concreta y específica de un precedente delictivo de determinada naturaleza, cronología, participación de agentes individualizados y objeto. Bastaría, entonces, la sola acreditación de la actividad criminal que dio origen al bien maculado de modo genérico.

Además, el estándar o grado de convicción respecto de este delito de lavado de activos no es el mismo durante el desarrollo de la actividad procesal. Y este estándar o grado de convicción está fijado en el Código Procesal Penal. Dicho estándar varía progresivamente en intensidad, según vayan avanzando las actuaciones correspondientes.

Finalmente, para iniciar diligencias preliminares solo se requiere de elementos de convicción que sostengan lo que se llama una sospecha inicial simple. Para formalizar la investigación preparatoria se necesita sospecha reveladora. Para acusar y dictar el auto de enjuiciamiento se requiere sospecha suficiente. Asimismo, se trabajó el grado de convicción para la prisión preventiva: exige sospecha grave, que es la sospecha más fuerte a momentos anteriores al pronunciamiento de una sentencia. La sentencia requiere de elementos de prueba más allá de toda duda razonable.

Puede descargar la sentencia haciendo click aquí.

Fuente: Legis.pe