Todo sobre la nueva Opinión de la CorteIDH

9 de Enero de 2018 | 3:28

Fuente: CorteIDH

La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) hizo público hoy el texto de la Opinión Consultiva OC-24/2017 que aborda una serie de aspectos relacionados con el principio de no discriminación por identidad de género y orientación sexual. En la OC-24/2017, la CorteIDH analiza el derecho al reconocimiento del nombre de las personas trans* así como el acceso de las parejas estables del mismo sexo a la protección jurídica del Estado vía matrimonio civil. Con este dictamen, la CorteIDH ha reiterado su jurisprudencia constante sobre la materia que se inició con su sentencia en el caso Atala Riffo (2012).

Pero, ¿qué es exactamente una Opinión Consultiva de la CorteIDH? La CorteIDH tiene, además de su conocido rol en casos contenciosos, una competencia consultiva que le otorga la atribución de interpretar las disposiciones de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. Sobre el particular, el experto en Derecho Internacional, profesor Carlos J. Zelada, quien participó con tres alumnos de la Facultad de Derecho de la Universidad del Pacífico como amicus curia[1]en esta consulta ante la CorteIDH, ha señalado que “si bien las opiniones consultivas no provienen de la competencia contenciosa del tribunal, éstas son igual de vinculantes para los Estados: los criterios de interpretación elaborados por la CorteIDH –en sus competencias contenciosa y consultiva- hacen parte del desarrollo progresivo de la Convención Americana, instrumento vivo que es integrante de nuestra estructura normativa”.

Entre las principales conclusiones de la OC-24/2017 es preciso destacar que la CorteIDH reconoce el derecho de las personas trans* al reconocimiento de su nombre y sexo así como la adecuación de los Registros Públicos de conformidad con su identidad de género. La CorteIDH ha especificado las condiciones para este procedimiento: estos deben estar destinados a reflejar la identidad de género; deben basarse en un consentimiento libre e informado; no deben exigir certificaciones médicas o psicológicas que resulten irrazonables o patologizantes; deben ser de carácter reservado; deben ser expeditos y tender a la gratuidad en la medida de lo posible; y no deben requerir la acreditación de operaciones quirúrgicas y/o hormonales.

Asimismo, la CorteIDH se pronunció sobre los derechos de las parejas del mismo sexo en los siguientes términos: “La Convención Americana, en virtud del derecho a la protección de la vida privada y familiar (articulo 11.2), así́ como del derecho a la protección de la familia (artículo 17), protege el vínculo familiar que puede derivar de una relación de una pareja del mismo sexo”. En ese aspecto, reitera su jurisprudencia en Atala Riffo en cuanto a que el tratado no acoge una definición unitaria de familia, restringida a parejas heterosexuales.

Del mismo modo, la CorteIDH afirmó que “de acuerdo (…) (con) la Convención es necesario que los Estados garanticen el acceso a todas las figuras ya existentes en los ordenamientos jurídicos internos, incluyendo el derecho al matrimonio, para asegurar la protección de todos los derechos de las familias conformadas por parejas del mismo sexo, sin discriminación con respecto a las que están constituidas por parejas heterosexuales”. Así, es preciso destacar lo señalado en el párrafo 224 de la OC-24/2017, que señala lo siguiente: “a consideración del Tribunal, crear una institución que produzca los mismos efectos y habilite los mismos derechos que el matrimonio, pero que no lleve ese nombre carece de cualquier sentido, salvo el de señalar socialmente a las parejas del mismo sexo con una denominación que indique una diferencia sino estigmatizante, o por lo menos como señal de subestimación”.

Por otro lado, la CorteIDH menciona que: “conforme al derecho internacional, cuando un Estado es parte de un tratado internacional, como la Convención Americana, dicho (instrumento) obliga a todos sus órganos, incluidos los poderes judicial y legislativo, por lo que la violación por parte de alguno de dichos órganos genera responsabilidad internacional para aquél. Es por tal razón que estima necesario que los diversos órganos del Estado realicen el correspondiente control de convencionalidad (a la luz de lo que establece el tribunal)”. Por ello, instó a los Estados a que impulsen realmente y de buena fe las reformas legislativas, administrativas y judiciales necesarias para adecuar sus ordenamientos, interpretaciones y prácticas internas al texto de la OC-24/2017.

Finalmente, queremos destacar que diversos congresistas plantearon hoy una moción de saludo en el Parlamento a fin de reconocer los avances que se han producido en materia de derechos humanos gracias a la OC-24/2017.

Si desea ver la OC-24/2017 completa, puede consultar el siguiente enlace:  http://www.corteidh.or.cr/docs/opiniones/seriea_24_esp.pdf

La Secretaría de la CorteIDH también emitió un comunicado de prensa al respecto que está disponible en: http://www.corteidh.or.cr/docs/comunicados/cp_01_18.pdf



[1] Nuestros ex miembros Carolina Neyra, Diego Quesada y Andrea Tafur participaron como representantes del Círculo de Derechos Internacional de la Facultad de Derecho de la Universidad del Pacífico.